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La rehabilitación energética, eje de transformación del parque edificado

María Encabo - Periodista |
La rehabilitación energética, eje de transformación del parque edificado

La mejora de la eficiencia energética del parque edificado es una de las principales palancas para avanzar en los objetivos de descarbonización del sector inmobiliario. En este proceso, la envolvente del edificio —y en particular elementos como la carpintería exterior— desempeña un papel relevante al permitir intervenciones con efectos directos sobre el comportamiento térmico de los activos.

Sobre esta cuestión centró su intervención Ignacio Mayoral, director de operaciones de Kömmerling, durante el Desayuno Editorial 'Sostenibilidad y el reto de la financiación’, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por la compañía, donde analizó cómo trasladar los requisitos regulatorios y los criterios de sostenibilidad a la operativa real de los edificios en un marco de actuación europeo condicionado por la Taxonomía y la Directiva de Eficiencia Energética en los Edificios (EPBD).

Desde la perspectiva industrial, la envolvente del edificio constituye uno de los ámbitos donde pueden aplicarse mejoras energéticas con mayor impacto dentro del parque inmobiliario existente. Ignacio Mayoral subrayó que, con la mirada puesta en los objetivos climáticos fijados para 2050, gran parte de las actuaciones deberán centrarse en la vivienda ya construida, lo que sitúa a la rehabilitación energética en el centro de la transformación del sector.

En el ámbito residencial, ha ganando peso en los últimos años dentro de la actividad del sector. Según el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, la rehabilitación residencial alcanzó en 2023 su mayor volumen de negocio en España, con 32.941 millones de euros, lo que representó el 48,6% de la actividad total de la edificación. El informe atribuye esta evolución, en parte, al despliegue de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, así como a las deducciones fiscales vinculadas a obras de mejora energética. Entre 2021 y 2024, más de 203.000 inmuebles se acogieron a estos incentivos, que permitieron reducir de media la demanda de calefacción y refrigeración de las viviendas intervenidas entre un 38% y un 58%, dependiendo del tipo de actuación.

Esta tendencia se explica en gran medida por el envejecimiento del parque residencial español. Según estimaciones publicadas en 2025 por la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac), ese año se realizaron reformas en cerca de 1,9 millones de viviendas en España. La patronal señalaba además que alrededor del 80% de los edificios presenta calificaciones energéticas E, F o G, lo que evidencia el amplio margen de mejora energética del parque construido y sitúa a la rehabilitación como una actividad clave dentro del sector.

En este contexto, la sustitución de elementos como la carpintería exterior permite mejorar el aislamiento del edificio y reducir las pérdidas térmicas.

Las ventanas instaladas hace 50 años presentan prestaciones muy distintas a las actuales, por lo que existe un margen de mejora muy amplio en los valores de transmitancia térmica”, explicó el directivo.

eficiencia energética sector inmobiliario

Los cerramientos influyen de forma directa en el comportamiento energético de los edificios. Estimaciones del sector señalan que pueden concentrar hasta el 30% de las pérdidas energéticas de una vivienda cuando no cuentan con un aislamiento adecuado.

La sustitución de ventanas antiguas por sistemas más eficientes permite reducir estas pérdidas y mejorar el confort térmico interior. En este ámbito, Kömmerling desarrolla sistemas de perfiles de PVC para ventanas y cerramientos orientados a mejorar el aislamiento térmico de los edificios y disminuir su demanda energética.

El rendimiento de estos sistemas se evalúa mediante parámetros técnicos como la transmitancia térmica —valor U—, que mide la facilidad con la que el calor atraviesa un material. Cuanto menor es este valor, mayor es la capacidad de aislamiento del cerramiento y menor la energía necesaria para climatizar el edificio.


Trasladar la sostenibilidad normativa a la operativa del edificio

Durante su intervención, el director de operaciones de Kömmerling incidió en la necesidad de convertir los principios de sostenibilidad recogidos en el marco regulatorio en actuaciones concretas aplicables a los edificios, en un contexto en el que la normativa europea y nacional avanza hacia un mayor foco de mejora energética.

En este escenario, Mayoral puso sobre la mesa el papel creciente de las herramientas que permiten medir el impacto ambiental de los materiales utilizados en la construcción. “El dato y la monetización nos obligan a ser más exigentes”, señaló el directivo, citando como ejemplo el uso de las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que permiten evaluar el impacto ambiental de los materiales a lo largo de su ciclo de vida.

Esta creciente atención a la medición del impacto ambiental de los materiales se enmarca en el contexto regulatorio. La EPBD, impulsada por la Comisión Europea, introduce nuevas exigencias para cuantificar el impacto climático de los edificios. Entre ellas, la normativa prevé que a partir de 2028 los edificios de más de 1.000 m2 deban declarar su potencial de calentamiento global desde las primeras fases del proyecto, lo que está impulsando el desarrollo de herramientas capaces de medir el carbono embebido en los materiales de construcción a lo largo de todo su ciclo de vida.

Kömmerling

Mayoral subrayó, además, la necesidad de incorporar criterios de economía circular en los procesos constructivos.

En el ámbito de la carpintería exterior, este planteamiento ya se está trasladando a la práctica industrial. Explicó que la reutilización de materiales procedentes de elementos retirados del parque edificado permite reducir el consumo de recursos y mejorar la trazabilidad de los productos.

En nuestro sector, el banco de materiales ya es un hecho; a medida que pasa el tiempo y se retiran ventanas antiguas, el material se puede reciclar en un 100% para la fabricación de nuevas unidades”, afirmó.


La monitorización energética en la gestión de activos

El uso del dato fue otro de los ejes abordados durante el encuentro. En la última parte del Desayuno Editorial, el debate se centró en las herramientas de monitorización y en la integración de la información generada por los edificios en los procesos de gestión.

Mayoral subrayó el deber de conectar esa información con los cálculos técnicos y económicos del activo. La disponibilidad de datos precisos sobre el rendimiento energético permite evaluar el impacto de las intervenciones y orientar las decisiones de inversión en rehabilitación.

La integración entre monitorización, análisis técnico y evaluación económica se perfila así como un elemento clave para planificar actuaciones sobre el parque edificado.