Sika evitó la emisión de más de 1.200 toneladas de CO2 en 2020

sika.jpg Ana Carmona, sustainability manager region EMEA de Sika.

La compañía lleva desde 2019 utilizando electricidad 100% procedente de fuentes de energías renovables en España


Sika España, en su compromiso por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), y en línea con la estrategia de sostenibilidad del grupo, ha presentado los principales logros obtenidos en 2020. Entre ellos, destaca la reducción de hasta un 61% de emisiones de CO2 y de un 30% de consumo de energía.

“Nuestro objetivo más importante es reducir nuestra huella de CO2 en un 12% para 2023. Así, hemos conseguido alinear nuestro proceso productivo con los ODS, consiguiendo una reducción de más de 1.200 toneladas de emisiones de CO2 gracias una continua optimización de nuestros procesos internos, así como al uso de electricidad 100% procedente de fuentes de energía renovables”, destaca Ana Carmona, sustainability manager region EMEA de Sika. “Esta reducción equivale a la plantación de casi 62 millones de árboles y a la eliminación de la circulación de 212.000 coches durante un día”, añade.

El consumo de agua y la generación de residuos también han conseguido una importante reducción, de un 45% y un 14,3%, respectivamente, con respecto a 2019. A ello ha contribuido la implementación de circuitos cerrados de refrigeración en los procesos productivos de la compañía o la instalación de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales.

Estrategia de sostenibilidad

La sostenibilidad es el principio básico de la estrategia, que implementada desde 2014, fue diseñada por la empresa bajo el lema “Más valor, menos impacto”, para conseguir influir positivamente en los ODS a través de un trabajo responsable y eficiente.

De cara a 2023, Sika se compromete a reducir un 12% las emisiones contaminantes por tonelada vendida; a investigar, desarrollar y comercializar productos nuevos más sostenibles, en combinación con altas prestaciones; y a invertir estratégicamente para la mejora de la eficiencia energética y la reducción de la huella de carbono.

Para conseguirlo, la compañía se ha centrado en desarrollar una cartera de soluciones con una sostenibilidad mejorada. “Nuestros sistemas de reparación refuerzan, impermeabilizan, aíslan, protegen y reparan edificios y estructuras, consiguiendo un menor consumo de agua. La tecnología Sika permite una reducción de hasta el 40% del contenido de este recurso en el hormigón, al tiempo que los sistemas de impermeabilización previenen, por ejemplo, la filtración y contaminación del agua potable en depósitos y plantas de tratamiento”, explica Carmona.

Asimismo, la entidad apuesta por una gestión responsable de los recursos y los costes, con el compromiso de reducir en un 15% el consumo de energía y aumentar al máximo el uso de energía renovable. Por otra parte, plantea disminuir el consumo de agua en un 15%.

En este camino por situar la sostenibilidad en el centro de las acciones, la marca seguirá desafiando al sector con nuevas soluciones para cubiertas verdes, que ahorran energía y aminoran el efecto isla de calor, y para cubiertas frías, que consiguen un ahorro anual de, al menos, un 10%.

Por otra parte, a través de "Sika Cares" la compañía apoya activamente proyectos sociales a nivel local en todo el mundo. “Como miembros de la iniciativa de la ONU Global Compact trabajamos por el desarrollo global sostenible. Contamos con un código de conducta que se basa en los principios de la ONU, y nos aseguramos de que también nuestros proveedores cumplan los mismos requisitos que nos imponemos a nosotros mismos. De esta forma, contribuimos a mejorar las condiciones laborales y nos aseguramos de cumplir leyes y regulaciones locales sobre salud, seguridad y el medio ambiente”, concluye la directiva.