Libro del Edificio Existente justifica las ayudas procedentes de los fondos Next Generation EU

arquitectos.jpg Presentación de la guía para la elaboración del Libro del Edificio Existente.

El Libro del Edificio Existente está en constante actualización y pretende ser un instrumento “aplicable y explotable”, según el director general de vivienda y suelo


El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha presentado la guía para la elaboración del Libro del Edificio Existente, un instrumento para justificar las ayudas procedentes de los fondos Next Generation EU destinadas a la rehabilitación de viviendas.

Este manual, elaborado por el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja-CSIC, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) y el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), y coordinado por la Secretaría de Agenda Urbana y Vivienda del Mitma, desarrolla uno de los anexos establecidos en el Real Decreto 853/2021, por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitación.

"La guía que se presenta es fruto de una fructífera colaboración entre el IETcc, el CSCAE y el CGATE", según Ángel Castillo, director del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. Quien también recordó que esta entidad tiene una larga trayectoria ofreciendo servicio de apoyo científico-técnico al Mitma en la elaboración de la reglamentación de edificación obligatoria a nivel estatal, como es el Código Técnico de la Edificación.

“Una de las principales funciones de este libro es que es un instrumento para que las comunidades sean capaces de interpretar cuál es la foto fija de su edificio, así como el margen de mejora que tienen con el aprovechamiento de las ayudas vigentes en este momento”, destaca Javier Martín, director general de vivienda y suelo del Mitma.

“Estamos ante una oportunidad histórica para que los ciudadanos puedan mejorar las condiciones de vida en sus viviendas y contribuir con la rehabilitación a una economía descarbonizada”, matiza Alfredo Sanz, presidente del CGATE. “Como profesionales técnicos tenemos que unificar el mensaje y llegar a las personas, que son el centro de estas acciones”, añade Sanz. El presidente de los arquitectos técnicos ha detallado que los fondos europeos se tendrán que consumir en muy poco tiempo, por lo que “debemos ser capaces de buscar una solución que dinamice la ejecución de los mismos”.

"El gran reto del sector es transformar el parque construido. Con casi 26 millones de viviendas que existen en España, se deberían rehabilitar cerca de 10 millones, 350.000 casas al año hasta 2050. Sin embargo, con los fondos sólo se podrán acometer 500.000 actuaciones. Ante este escenario, es imprescindible la divulgación de este libro, que servirá para orientar la rehabilitación a medio y largo plazo y se ha adelantado a cómo va a definir la Directiva Europea el pasaporte de renovación de edificios", destaca Lluis Comerón, presidente del CSCAE.

El Libro del Edificio Existente, en constante actualización, pretende ser un instrumento “aplicable y explotable”, en palabras del director general de vivienda y suelo, por lo que es fundamental conocer su estructura e índice temático.

“Una de sus principales funciones es proporcionar información a los propietarios y usuarios, de ahí que esté escrito en un lenguaje práctico y fácil de interpretar para personas sin conocimientos técnicos en construcción, y que incida en explicar las ventajas que podrían obtener con la rehabilitación”, resalta Laureano Matas, secretario general del CSCAE.

“El Libro del Edificio Existente tiene como principal ventaja que es prestacional, ya que permite a los técnicos buscar las soluciones más óptimas para cada tipo de inmueble. Es una herramienta útil; explica el potencial de mejora que tiene el edificio y las propuestas de actuaciones que hay que realizar tanto desde el punto de vista energético como de accesibilidad, entre otras oportunidades de renovación”, explica Juan López-Asiain, director del gabinete técnico del CGATE.

Por su parte, Juan Queipo de Llano, arquitecto del Instituto Eduardo Torroja, ha detallado la parte de la guía dedicada a la evaluación del potencial de mejora de las prestaciones del edificio, persiguiendo con ello rehabilitaciones integrales y equilibradas. Esto es, teniendo en cuenta todos los requisitos, no solo los referentes al ahorro energético, sino también, entre otros, a la accesibilidad.

Para ello, el secretario del CSCAE ha recordado que en el Plan de Actuaciones se realiza una propuesta de intervenciones, técnica y económicamente viables, que han de permitir alcanzar tres niveles de mejora ejecutándose por fases o de manera simultánea.

“No obstante, hay que evaluar las posibilidades de mejora del inmueble desde una visión más amplia que la de la eficiencia energética; es importante informar a los propietarios sobre las posibles actuaciones que pueden llevar a cabo en el edificio, qué se puede hacer, cuánto cuesta, cuánta obra supone y qué beneficios se obtendrían”, concluye Matas.