Ignacio Martos, presidente de Tinsa: “Copamos el 30 % del mercado en España y Portugal”

20/05/2020

Ignacio-Martos.-Tinsa.jpg IGNACIO MARTOS, PRESIDENTE DE TINSA.

Anticipa movimientos corporativos en el sector turístico-inmobiliario y asegura que la digitalización no acabará con la oficina física

En el contexto de incertidumbre provocado por la pandemia del COVID-19 una de las mayores dificultades para todos los actores es establecer correctamente el valor de los activos. “En este sentido, Tinsa está siguiendo el consejo del Banco de España de ser cautos. El uso de comparables no es el único medio para realizar valoraciones y el Banco de España nos ha solicitado buscar fórmulas alternativas para medir el valor del activo al que estamos poniendo precio”. señala Ignacio Martos, presidente de Tinsa, en unas declaraciones exclusivas para Iberian Property, plataforma ibérica de información y eventos para el sector inmobiliario de Iberinmo Grupo.

Martos destaca que Tinsa tiene “una gran base de datos con información histórica de las propiedades en España. Tanto en España como en Portugal copamos aproximadamente el 30 % del mercado, así que un tercio de la industria inmobiliaria está en nuestra base de datos, lo que nos da una gran perspectiva histórica para entender la situación. Aunque es un gran desafío. En nuestras tasaciones, remarcamos que estamos en un momento peculiar y que podremos afrontar retos para comprobar ese valor”.

Situación temporal, pero la normalización no se logrará en 2021

El presidente de Tinsa estima que atravesamos una situación temporal que durará unos seis meses. Prevé que a finales del verano se tendrá una perspectiva del futuro que el sector tendrá por delante y eso es esencial para saber cuánto tardará en volver a la situación de diciembre de 2019. A su juicio, eso no se logrará en el próximo año, porque se producirán otras tensiones.

Impacto en el turismo y en el inmobiliario

Uno de los sectores más afectados por la crisis del COVID-19 ha sido el turismo, “un segmento con un gran impacto en la industria inmobiliaria, ya que estos visitantes acuden a hoteles, apartamentos, villas o a sus propias residencias”. Supone aproximadamente un 14 % de PIB tanto de España como de Portugal. Martos recuerda que “España recibió 84 millones de turistas el año pasado, que han dejado de venir. Tras este colapso, va a tardarse un largo período de tiempo en recuperar la actividad. Grandes empresas como Amadeus, Iberia y otras aerolíneas consideran que, en el mejor de los escenarios, el tráfico el año que viene será un 60 % del que era en 2019. En 2022 será un 80 %, así que se tardará mucho en volver a la normalidad”. El presidente de Tinsa anticipa una situación muy dinámica en este sector, ya que “la crisis obligará a la industria a reestructurarse, algunos hoteles tendrán que cerrar, habrá fusiones y concentración de empresas”.

Algunos expertos opinan que las residencias y las villas serán los más beneficiados del deseo de la gente de permanecer aislada. Al mismo tiempo, los cruceros se verán muy afectados. Pero el presidente de Tinsa afirma que estas son solo “especulaciones” y que navegamos “aguas desconocidas”.

En este contexto de incertidumbre, la estrategia de su compañía es mantener todo el personal, porque “no sabemos qué batallas tendremos que luchar en el futuro”. Aconseja “reducir los gastos y los costes, ahorrar y mantenerse en una zona segura en materia fiscal”.

La oficina física, importante para la creatividad

En cuanto a las oficinas y la digitalización, aunque los hábitos de trabajo han cambiado, Martos opina que se está sobrevalorando el impacto de la trasformación digital. “Puede acelerarse la adopción de capacidades tecnológicas, pero no se va a acabar con lo presencial y la reunión de la gente. Es muy importante para la creatividad y la innovación y la prueba es que las mayores compañías online están todas juntas en Silicon Valley, todos juntos en un espacio físico. Los humanos necesitamos estar en contacto. Trabajar en casa es agradable, pero es coyuntural y no estamos preparados para el teletrabajo. Plantea problemas desde el punto de venta de la salud y la seguridad, que son difíciles de solventar sin una oficina. El propósito de una casa es vivir con la familia y el de la oficina ordenar la vida profesional y es saludable separar las dos áreas”.

Por tanto, no prevé "un Armagedón" de las oficinas y asegura que volveremos a la situación anterior con todos reunidos en un lugar en el que interactuar. “De ahí es de donde sale la creatividad”, concluye.