ASPRIMA valora positivamente el programa Primera Vivienda que pondrá en marcha la Comunidad de Madrid

15/09/2020

Juan-Antonio-Gomez-Pintado.jpg Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de ASPRIMA.

El plan destinará 12 millones de euros para avalar al menos 5.000 hipotecas de jóvenes madrileños


Ante el anuncio de la puesta en marcha del programa Primera Vivienda por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ASPRIMA (Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid) valora esta iniciativa como muy positiva, “ya que con este plan el Gobierno regional busca mejorar el acceso de los jóvenes a la vivienda”.

La Comunidad de Madrid destinará 12 millones de euros para avalar al menos 5.000 hipotecas de jóvenes madrileños de hasta 35 años que decidan comprar su primera vivienda, pero no cuentan con los ahorros suficientes para acceder a un crédito hipotecario. Los jóvenes deberán reunir una tipología de requisitos y la tipología de viviendas deberá ser de dos o tres habitaciones, con superficies de entre 80 y 90 metros cuadrados, de nueva construcción o de segunda mano, y con un precio que oscile entre los 150.000 y 400.000 euros de valor del inmueble en el mercado inmobiliario.

ASPRIMA explica que el acceso a la vivienda es una de las prioridades del sector inmobiliario en el año 2020. Dentro de las medidas que ha reclamado en repetidas ocasiones esta asociación al Gobierno central, se encuentra la puesta en marcha de avales ICO y líneas de crédito en los préstamos de primera vivienda que estimulen la compra, tal y como han hecho otros países europeos. De esta forma –aseguran los promotores madrileños– los jóvenes que tienen capacidad de pago, pero no de ahorro, podrían hacer frente a la adquisición de una vivienda.

En ASPRIMA afirman que “la sociedad española en su conjunto y, especialmente, las generaciones más jóvenes precisan cambios estructurales en el ámbito inmobiliario para trazar un nuevo escenario en el que el acceso a la vivienda sea más fácil”. Para ello, consideran que fomentar políticas inmobiliarias que garanticen la seguridad jurídica del sector, la colaboración público-privada de los operadores inmobiliarios e incentivar la construcción de más vivienda social, son algunas de las soluciones que, en última instancia, permitirá a los jóvenes acceder a una vivienda.