Residencial en alquiler y activos alternativos mantienen su atractivo para los inversores

29/05/2020

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La alta demanda potencial y su carácter anticíclico los convierten en un valor refugio, según Savills Aguirre Newman

Los activos alternativos tipo residencias de estudiantes, senior y otros productos que proponen nuevas soluciones habitacionales bajo el concepto living, van a continuar siendo atractivos para los inversores tras la crisis causada por el coronavirus. La demanda potencial que se espera para estas tipologías de activos y su resiliencia, por su componente anticíclico, proporcionan recorrido a este mercado. Estas son las principales conclusiones extraídas de la nueva edición de análisis Zoom In de la consultora internacional Savills Aguirre Newman, en la que los especialistas de la firma explican la sensación de mercado actual y la visión sobre el futuro de los activos alternativos y el sector residencial en el corto, medio y largo plazo.

En esta sesión, que ha sido moderada por Arturo Díaz, Head of Residential & Alternatives en Savills Aguirre Newman, los expertos han señalado que a corto plazo y una vez realizada la implementación de las medidas de seguridad y sanitarias que dan confianza a los usuarios, la demanda seguirá activa en estos formatos de living e incrementada en residencial en alquiler (PRS por sus siglas en inglés) ante la escasa oferta de calidad asequible.

Seguirá el desarrollo de las residencias para estudiantes

Durante el encuentro, los expertos en los distintos mercados han señalado que el desarrollo notorio del segmento de residencias de estudiantes en los últimos años no se verá frenado por la actual crisis, ya que, aunque se espera un descenso de ingresos en el corto plazo, se mantiene como activo refugio para los inversores, gracias a ser un producto anticíclico con una demanda creciente. De hecho, es un activo con una alta rentabilidad en el mercado prime del 5 %, por encima del retail o las oficinas.

No obstante, sí se observa un cambio de tendencia, ya que hasta el momento la mayoría de los proyectos eran nuevos desarrollos y ahora existe una inclinación hacia la remodelación de residencias de estudiantes ya en funcionamiento. Esta desviación de la tendencia será solo temporal, ya que el grueso de la industria pasa por crecer en número de camas y proyectos de calidad. De hecho, la oferta proyectada para 2020, a pesar de la llegada de nuevo actores internacionales, era de 100.000 camas para una demanda potencial estimada en España de en torno a los 400.000 estudiantes.

Cooperación público-privada para impulsar el residencial en alquiler

En cuanto al residencial en alquiler, donde se incluyen los proyectos build to rent, nuevos desarrollos destinados a alquiler, en aumento por el desequilibrio entre oferta y demanda en el mercado, los expertos indican que es necesario avanzar en líneas de cooperación público-privada para equilibrar la situación y crear un parque de vivienda en alquiler asequible. En referencia a obra nueva con destino a compra e inversión, se apunta a que las viviendas con terrazas, jardines y dependencias más amplias, tradicionalmente situadas en la periferia, serán las más apreciadas por los compradores en el corto y medio plazo.

Replanteamiento de las residencias para mayores

En el caso de las residencias para mayores, la gravedad de la crisis sanitaria por su afectación a personas mayores ha llevado al sector a una revisión profunda de las condiciones asistenciales y de todos los aspectos necesarios para mejorar la atención y calidad de vida de los mayores, para lo que es imprescindible, apuntan, trabajar en colaboración con las administraciones públicas y acometer las reestructuraciones necesarias lo antes posible.

Con el foco en el medio y largo plazo, inversores y operadores prevén recorrido de mejora por la alta demanda de soluciones habitacionales de calidad para población mayor de 65 años, que en España supone el 19 % de la población, con un incremento previsto hasta el 24 % en 2030. El futuro del residencial para este segmento de población pasa por la revisión y generación de nuevos modelos y formatos ya existentes en Europa que cubran los distintos niveles de asistencia y medicalización, desde alojamiento individual con servicios para personas en plenas facultades a residencias medicalizadas para mayor grado de dependencia.