Mercado inmobiliario, ¿qué nuevas tendencias han llegado para quedarse tras la COVID-19?

Instituto de Valoraciones.jpg Las ofertas de las entidades bancarias siguen impactando en la compra de vivienda.

Los niveles de ahorro de las familias españolas en máximos o la búsqueda de viviendas de reposición, dos factores que propiciaron la compra de viviendas en 2020


Durante el último año, marcado por la llegada de la pandemia y los consecuentes cambios en los hábitos de las personas, han emergido nuevas tendencias en el mercado inmobiliario. Por un lado, el segundo trimestre de 2020 estuvo marcado por un parón de la actividad que generó un ajuste de los precios y un descenso del número de transacciones, aunque con el avance del año estos indicadores se fueron recuperando. Por otro, se ha percibido un incremento en la demanda de vivienda ante las nuevas necesidades de los compradores.

En este sentido, se produjo un aumento de la vivienda en propiedad frente a la disminución del alquiler. De hecho, según los datos de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2020, el 76,8% de los hogares ocupaban viviendas en propiedad (tanto con pagos pendientes como sin ellos), lo que significa un 0,7% más en variación interanual.

Por su parte, el porcentaje de hogares que vivía en alquiler en 2020 descendió un 1% en comparación con el año previo. En estos datos influyen factores como el aumento de los niveles de ahorro de los españoles o el deseo de las familias de contar con una mayor estabilidad en términos de vivienda. Pero ¿se trata de un comportamiento puntual causado por la coyuntura actual o una tendencia que podría agudizarse a corto-medio plazo? Los expertos de Instituto de Valoraciones arrojan luz sobre este tema.

El nivel de ahorro de los españoles en máximos

Según los datos publicados por el Banco de España, los depósitos de los hogares residentes en España alcanzaron un total de 917,1 millones de euros en diciembre de 2020. Esta cifra representa un crecimiento del 7,5% respecto al mismo periodo del año anterior y una cifra también superior a la media de la serie histórica.

Este factor, sin duda, ha ayudado a aquellos interesados en comprar vivienda a contar con los ahorros necesarios para enfrentarse a la inversión inicial y demás gastos que supone esta operación. Acerca de si esta tendencia puede continuar el resto del año, el Instituto de Valoraciones cree que, con el avance de la campaña de vacunación, la recuperación de la movilidad internacional y la paulatina vuelta a la normalidad, volverán los viajes y los gastos relativos al ocio, algo que podría impactar en estos niveles de ahorro, y por ende en una posible desaceleración del auge de la compra de vivienda.

La búsqueda de viviendas de reposición seguirá vigente

Tras varios meses de confinamiento, muchas personas se dieron cuenta de que sus casas actuales no satisfacían sus deseos y necesidades de tener espacios amplios, luminosidad o zonas exteriores, una necesidad que protagonizó la demanda del año. Así, es lógico pensar que la búsqueda de vivienda de reposición fue uno de los factores que impulsó la compraventa de unidades en el 2020.

Si bien es cierto que este comportamiento de búsqueda seguirá vigente, con la liberación de restricciones que se ha ido sucediendo en estos meses, esta urgencia será menor. Incluso, a pesar del auge que ha experimentado la vivienda de obra nueva recientemente por adecuarse en mayor medida a estas nuevas necesidades, a futuro podría verse sustituida por otro tipo de demanda de personas con menos capacidad financiera que busquen casas más económicas.

Las ofertas de las entidades bancarias siguen impactando en la compra de vivienda

En el último año, y tras los meses de parón de la actividad por el confinamiento, las entidades bancarias han ido lanzando atractivas ofertas y condiciones de financiación para impulsar a la compra de vivienda y aumentar el número de operaciones y la mejora de sus márgenes por la venta cruzada de productos financieros dirigidas a personas con capacidad financiera suficiente.

Los expertos coinciden en que esta tendencia continuará, al menos, a corto plazo. Por otra parte, si bien es cierto que el Euribor empieza a mostrar ligeras señales de recuperación, se prevé que este valor siga en terreno negativo en el corto y medio plazo, lo que presenta un panorama conveniente para los compradores.

La compra de casas en zonas rurales se generaliza

En la búsqueda de viviendas que se adapten en mayor medida a las nuevas demandas, son cada vez más los interesados en zonas rurales o en los extrarradios de las grandes urbes. Además de los espacios amplios y la luminosidad, otro factor muy valorado ahora por los compradores es la tranquilidad que ofrecen este tipo de ubicaciones.

En este contexto, el teletrabajo y la flexibilidad laboral están impulsando también esta deslocalización de las familias hacia zonas rurales o alejadas de los centros de las ciudades, teniendo en cuenta, entre otras cosas, que el mercado inmobiliario de estas zonas suele ofrecer una relación de calidad-precio más alta.