Las afluencias peatonales en las calles comerciales de Barcelona resisten las medidas COVID-19

Barcelona-Paseo-de-gracia.jpg Paseo de Gracia, Barcelona.

En octubre, las principales calles comerciales de Barcelona siguen avanzando en la recuperación de las afluencias previas a la crisis sanitaria

La afluencia peatonal en las principales calles comerciales de Barcelona siguió creciendo durante el mes de octubre, resistiendo las nuevas medidas restrictivas contra la COVID-1, según un estudio de CBRE, primera compañía a nivel internacional en consultoría y servicios inmobiliarios, elaborado a partir de Big Data.

El análisis realizado a través de la herramienta Calibrate en las calles Paseo de Gracia, Portaferrissa, Portal de l’Àngel y Rambla Catalunya, concluye que todas ellas siguen avanzando en la senda de recuperar los niveles registrados en febrero, antes del estallido de la crisis sanitaria, aunque de manera menos intensa que en el mes de septiembre.

Según las cifras analizadas por CBRE, Rambla Catalunya recibió en octubre un 23% más de viandantes que en septiembre y casi un 13% más que en el mes de febrero, lo que la convierte como la primera calle comercial de las analizadas que ha logrado superar ya los niveles previos a la COVID-19. Según Susana Elhombre, directora de High Street en CBRE Barcelona, “esta recuperación del tráfico peatonal en Rambla Catalunya sigue siendo muy satisfactoria ya que se trata de una zona que siempre ha dependido menos del turismo y que se apoya sobre todo en los residentes y en los trabajadores de la zona. Así lo demuestran, además, los datos de afluencia obtenidos por la herramienta Calibrate mediante la cual observamos que de lunes a viernes existe un mayor tráfico peatonal”.

Por otro lado, Paseo de Gracia, caracterizado por ser uno de los ejes comerciales más importantes y de lujo de Barcelona, ha incrementado en octubre casi un 23% de su tráfico de personas en comparación con el mes de septiembre y se sitúa solo a un 8% de conseguir los niveles registrados en el mes de febrero.

En cuanto a Portaferrissa, ha visto una mejora de su afluencia, ya que se ha incremento en un 22% en comparación con septiembre, mes que estaba aún a un 44% de recuperar los niveles promedio previos al confinamiento. En la actualidad, se sitúa a solo un 11% de conseguirlo. Aun así, durante la última semana del mes de octubre, la afluencia de esta calle se redujo en un 24%, semana que se aplicó el toque de queda en la ciudad.

Finalmente, Portal de l’Àngel es la calle comercial de las cuatro analizadas que presenta una recuperación más lenta del tráfico peatonal. Aunque en octubre ha tenido un incremento casi del 11% en comparación con septiembre, los datos indican que el promedio de afluencia de esta calle sigue todavía lejos de los niveles preCOVID-19, concretamente a un 36% de los que se registraron en febrero. Además, si se realiza un análisis más detallado destaca que del 19 al 25 de octubre -primera semana del cierre de la hostelería- su afluencia se redujo a casi un 21% en comparación con la semana anterior.

Según Susana Elhombre, “sí es cierto que el toque de queda y el confinamiento municipal han tenido una gran influencia en los datos que aquí vemos. Por ejemplo, Portaferrissa y Portal de l’Àngel muestran mucha más afluencia los sábados. Es decir, al no poder desplazarse ni realizar otras actividades de ocio, el público local se desplaza al centro para pasear, hacer compras y disfrutar del casco antiguo de la ciudad”. Además, añade que, “por ello, vemos como Rambla Catalunya en comparación con calles del centro como Portaferrissa y Portal del Ángel tienen comportamientos muy distintos: mientras una zona se beneficia de los residentes y trabajadores que dan vida al barrio entre semana, el otro aumenta su afluencia en fin de semana, en parte por las restricciones de movilidad y de actividades marcadas por las autoridades que han animado a los barceloneses a salir de paseo y compras por estas calles del centro”.