La inversión inmobiliaria se reducirá alrededor de un 30 % en 2020

31/05/2020

Javier-Hortelano.jpg JAVIER HORTELANO.

El peso de los inversores core superará los value add, según Javier Hortelano, director general y socio de Catella Asset Management

Tras dos meses de confinamiento, la economía no se reactivará con rapidez. Por tanto, el segundo y el tercer trimestre de año van a ser tímidos en transacciones, según Javier Hortelano, director general y socio de Catella Asset Management, en declaraciones exclusivas a Iberian Property, plataforma de información y eventos de Iberinmo Grupo.

Sin embargo, en el último trimestre prevé una mayor actividad, incluso en comparación con otros años. Así, el volumen de inversión en 2020 podría ser alrededor de un 30 % inferior al registrado en años anteriores.

“El mercado va a ofrecer oportunidades para diferentes perfiles. No solo por el riesgo de un inmueble concreto, sino dependiendo de la clase de activo y del segmento inmobiliario que se esté considerando. Se puede pensar en productos core en sectores muy impactados a corto plazo o en activos value add en tipos de inmuebles más seguros”, afirma. De todas formas, prevé que el peso de los inversores core y core + supere a los que tengan estrategias value add. Se basa en que la corrección de los precios llevará un tiempo y ese es el plazo que los inversores oportunistas tardarán en volver al mercado, además, las operaciones value add normalmente son de menor tamaño.

En términos generales, considera que el sector inmobiliario está mucho mejor preparado que en la crisis anterior. Las compañías son muy profesionales y, como norma, están en una mejor situación financiera. Igualmente, los bancos han entregado menores cantidades de loan to value.

Por otro lado, los segmentos cuyas actividades no se pueden llevar a cabo mientras se está en casa, como hoteles o centros comerciales, son los que más han sufrido a corto plazo. No obstante, asegura que hace falta algo de tiempo y distancia para valorar adecuadamente el impacto de la crisis. Además, hace hincapié en que “el mundo no va a cambiar del todo. Seguiremos viajando, disfrutando el ocio, tanto en casa como fuera de ella, y comprando en un centro comercial agradable. Existe espacio para activos que seguirán mostrando una buena evolución una vez que se nos permita salir de nuestros hogares”.

Por otro lado, los productos más resistentes serán aquellos que giran alrededor de la logística, el residencial y las oficinas.

Tendencias que se aceleran en el retail

Aunque considera que hay margen para que haya centros comerciales que tengan una buena actividad, la crisis del COVID-19 ha acelerado algunas de las tendencias subyacentes en el sector. “Más allá de la digitalización, hay una integración entre el mundo online y offline. Tenemos que asegurarnos de que el consumidor tiene una buena experiencia navegando entre Internet y la visita al centro comercial. Tendrán que integrar nuevas tecnologías y formas de venta y, al mismo tiempo, operadores nacidos online necesitarán mostrar sus productos y que la marca se pueda tocar”, explica.

La digitalización se está acelerando, pero, al mismo tiempo, “todos miramos las noticias, deseosos de saber cuándo vamos a poder salir de casa para encontrarnos con la gente”. En lo que respecta al trabajo, “puede ser muy agradable trabajar algunos días desde casa y encontrarse con los compañeros el resto de las jornadas, pero siempre se querrá salir con los amigos a tomar algo a un centro comercial y de ocio. La digitalización creciente coexistirá con la necesidad humana de compartir, disfrutar, hablar y encontrarse”.

Lo importante es adaptarse. “Cada problema supone una oportunidad y en el momento en el que nos encontramos habrá unos duros efectos a corto plazo y también oportunidades interesantes. Cuanto más complejo es el mercado, mejor necesitas conocer el producto para saber aprovechar estas oportunidades, así que existe espacio para que sigan avanzando los buenos profesionales que tenemos en la Península Ibérica”, concluye.