El alquiler vacacional pide limitar hasta el 40% el número de nuevos pisos turísticos en edificios

Alquiler vacacional.jpg Adolfo Merás, presidente de Madrid Aloja, y Alberto Más, secretario general de Madrid Aloja.

Por encima de ese porcentaje, el sector recomienda que se tramite el cambio de uso a apartamento turístico de todo el edificio


Acotar el número de nuevas viviendas turísticas hasta el 40% de los pisos que alberga un edificio es una de las medidas propuestas por el alquiler vacacional dentro de un plan de acción presentado ante la nueva normativa que ultima el Ayuntamiento de Madrid. Por encima de ese porcentaje, el sector recomienda que se tramite el cambio de uso a apartamento turístico de todo el edificio, lo que a la postre serviría para garantizar un crecimiento urbanístico ordenado.

Madrid Aloja aboga por una regulación más exigente para devolver la seguridad jurídica al sector frente al último Plan de Hospedaje aprobado por el anterior Gobierno municipal, así como contribuir a la reactivación del turismo y a asentarlo como base sobre la que mejorar el modelo productivo.

Para ello, defiende reforzar el diálogo y ampliar el consenso ente los distintos actores a través de un pacto sectorial que incremente la competitividad de nuestro país frente a otros destinos. Todo ello desde el equilibrio y el “fair play” para crear una oferta de alquiler vacacional centrada en la sostenibilidad y la calidad, en línea con el Plan Estratégico de Turismo 2020-2023 puesto en marcha por el consistorio madrileño.

Motor para la economía y el empleo

El alquiler vacacional se postula como motor para acelerar la recuperación económica, sobre todo, a la vista de su efecto tractor en sectores tan damnificados por la pandemia como el del comercio o la hostelería, o incluso en localidades y provincias aledañas como distribuidor territorial del gasto.

Y es que apenas un 24% del gasto que realizan estos turistas durante su estancia es para el alquiler, distribuyéndose el 76% restante en tiendas y supermercados de proximidad, museos, restaurantes, bares, etc., según datos de la Universidad de Salamanca.

Dentro de la batería de medidas que recoge el plan de acción, destaca el censo de viviendas turísticas, con un sistema de plazas limitado (de acuerdo a criterios objetivos), pero dinámico y que solo acepte altas si se producen bajas. Su finalidad es acotar el número de viviendas, lo que permitiría controlar la oferta y trasladarla a otros barrios en el marco de una consolidación de la demanda del turismo, manteniendo el equilibrio entre todos los tipos de oferta tanto de alquiler como residencial.

Un depósito de garantía

Para garantizar el turismo de calidad, Madrid Aloja llama también a combatir la sobreocupación, fijando un límite en el número de huéspedes por vivienda para acabar con los problemas originados por su acumulación e imponiendo sanciones a las plataformas que recojan anuncios con ocupaciones por encima de las permitidas, a los gestores que anuncien más de las autorizadas o a los usuarios irresponsables con el número de ocupantes.

Asimismo, la asociación propone la creación de un depósito de garantía proporcional al número de huéspedes. Y es que facilitar la convivencia entre todos se ha articulado como uno de los ejes prioritarios de esta propuesta de regulación, pese a que solo un 3,5% de los madrileños considera las viviendas de alquiler vacacional como un problema de la ciudad, según la Encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos del Ayuntamiento de Madrid de 2019.

En esta línea, el alquiler vacacional también plantea otras medidas como la instalación de sistemas de controles de ruido y vigilante nocturno para garantizar el descanso de todos, el acceso digital (sin llave física) al inmueble o la creación de la Oficina de Servicio de Mediación y Convivencia para que los vecinos se sientan escuchados y atendidos; una medida que ya ha demostrado en otras urbes más de un 90% de eficacia para resolver los problemas más comunes.

“El alquiler vacacional tiende la mano a la Administración y al resto de los agentes turísticos para volver a hacer de Madrid uno de los destinos con mayor proyección internacional. La nueva normativa debe conciliar la recuperación de la economía y el empleo con el bienestar de todos los ciudadanos y ello supone dar encaje a un modelo de turismo de calidad y sostenible cada vez más demandado y que, sin duda, ha venido para quedarse en la capital y en todas las ciudades punteras del mundo”, sostiene Adolfo Merás, presidente de Madrid Aloja.