Elaborado por: Garrigues

Coordinada por Mª Isabel Calvo Carreño

Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 24 de octubre de 2018

En un procedimiento ordinario tramitado a instancia de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) se dictó sentencia acordando declarar la nulidad por ausencia de causa de un reconocimiento de deuda, la nulidad, inutilización y cancelación de cinco letras de cambio y de la hipoteca constituida en su garantía. Presentado el correspondiente mandamiento del Juzgado en el Registro de la Propiedad, se suspende la cancelación de la hipoteca por no acreditarse la inutilización de las letras de cambio garantizadas por la hipoteca.

Recurrida la calificación registral ante la Dirección General de los Registros y del Notariado, se estima el recurso y se revoca la nota de calificación sobre la base de los siguientes extremos:

  1. El procedimiento judicial se entabló por la AEAT frente a dos compañías y los desconocidos endosatarios y legítimos tenedores de cinco letras de cambio, cuyo pago se encontraba garantizado por una hipoteca sobre dos fincas registrales.
  2. En las hipotecas en garantía de letras de cambio, el crédito cambiario garantizado tiene su propia vida, en cierto modo, de espaldas al Registro, pues la hipoteca se resiente de las vicisitudes de la letra de cambio y ningún cesionario de ésta puede fundarse en el contenido registral para hacer prevalecer su derecho, que debe apoyarse exclusivamente en la letra misma.

Esta vinculación se manifiesta, entre otras, en la exigencia de que se haga constar en las letras aseguradas con la hipoteca los datos relativos a la fecha y notario autorizante de la escritura de constitución de la misma y en la inscripción de la hipoteca los datos que permitan la correcta identificación de las letras garantizadas.

  1. El endoso de la letra comporta la transmisión de la titularidad del crédito hipotecario sin necesidad de que se notifique al deudor ni se haga constar la transferencia en el Registro. Así, el tenedor legítimo de la cambial, según la cadena de endosos, está legitimado para promover tanto la acción cambiaria como la hipotecaria. Por lo tanto, en este tipo de hipotecas, su accesoriedad respecto del crédito garantizado es mucho mayor que en la hipoteca ordinaria, lo que determina que sea en la misma letra de cambio donde gravita, con sus formalidades y rigideces, la prueba y consistencia del crédito cambiario. De ahí que no se admita la cesión de la hipoteca cambiaria por la mera escritura de cesión sin aportación de las letras de cambio.
  2. La hipoteca cambiaria carece de regulación en la Ley Hipotecaria y su cancelación presenta especialidades con respecto a la cancelación de las hipotecas ordinarias, por cuanto en éstas el acreedor está determinado registralmente, mientras que en las hipotecas cambiarias, el acreedor queda determinado por el hecho de ser tenedor legítimo de las cambiales, habiéndose admitido por la DGRN la aplicación analógica de algunas de las reglas previstas en la Ley Hipotecaria en relación con la cancelación de títulos transmisibles por endoso o al portador.
  3. Al haberse constituido la hipoteca a favor de los tenedores presentes o futuros de las cambiales, el derecho hipotecario se entiende transferido con la obligación garantizada, sin necesidad de hacer constar la transferencia en el Registro. El Reglamento Hipotecario, en su artículo 211, determina que si la cancelación se verifica por decisión o por providencia ejecutoria dictada en procedimiento ordinario o especial, se hará constar la recogida e inutilización de los títulos de que se trate por testimonio del secretario que intervenga en el procedimiento respectivo, por cuanto son los mismos títulos cambiarios los que legitiman al acreedor. En definitiva, lo que se pretende es garantizar que no pueda cancelarse la hipoteca en garantía de letras de cambio en virtud de una sentencia dictada en un procedimiento que se ha dirigido exclusivamente contra el primer tenedor de las letras si no se acredita la recogida e inutilización de los títulos.
  4. En el caso objeto de revisión es cierto que no se han recogido e inutilizado las letras de cambio; pero concurre una circunstancia determinante que conduce a la estimación del recurso: el procedimiento se ha dirigido no solo contra el primer tenedor de las letras, sino también contra los desconocidos endosatarios y tenedores legítimos de las mismas.
  5. Por lo tanto, la relación procesal ha sido bien entablada, por cuanto han sido llamados al proceso todos los que eventualmente pueden ser los titulares del crédito cambiario y, por tanto, de la hipoteca constituida para garantizar dicho crédito. Por ello, pedir la recogida e inutilización de las letras de cambio, cuando procesalmente se han adoptado las medidas necesarias para eludir la indefensión mediante la extensión de la demanda a los desconocidos endosatarios y tenedores legítimos de las mismas, supone una exigencia excesiva que impide de facto la cancelación de una hipoteca declarada nula por sentencia judicial.

N.º 96 – Enero – Febrero 2019