• La rentabilidad de las residencias en el centro de las grandes ciudades se sitúa en el 5,5%, por encima de activos clásicos como las oficinas o los locales comerciales

  • Existe una brecha de 2,32% entre la oferta y la demanda de plazas en residencias de estudiantes. Son necesarias 123.389 plazas más para satisfacer una demanda creciente

 

Residencia Universitaria Pere-Felip Monlau (RESA).

Residencia Universitaria Pere-Felip Monlau (RESA).

18 de noviembre de 2018.- Las residencias de estudiantes se están consolidando como una opción de inversión sólida, tanto para inversores nacionales como internacionales. Así concluye el último estudio de BNP Paribas Real Estate, “Residencias de Estudiantes, octubre de 2018”, en el que la consultora internacional de servicios inmobiliarios muestra cómo el interés de los inversores en las residencias de estudiantes se ha incrementado en los últimos años y analiza los factores que están impulsando esta opción de inversión alternativa.

Actualmente, la prime yield para las residencias de estudiantes en las zonas centrales de las grandes ciudades se sitúa en el 5,5%, por encima de otros activos clásicos como los edificios de oficinas o los locales comerciales a pie de calle. En ubicaciones secundarias, la rentabilidad se sitúa en torno al 6,5%.

BNP Paribas Real Estate España prevé que la tendencia de inversión en este tipo de activos irá a más y que transformará el parque de residencias actual. Al igual que ha ocurrido con otro tipo de activos, se estima que la profesionalización de este sector también se incrementará, dado que, en estos momentos, muchas de las residencias de estudiantes en España están gestionadas por operadores no especializados.

A la vista de las últimas transacciones realizadas, como la compra de Resa en 2017 por 400 millones de euros, entre otras operaciones de calado, se observa que este tipo de inversión es una tendencia al alza. También lo es la profesionalización de este sector. Cada vez son más los inversores que consideran este mercado como una opción para poder incrementar sus carteras con activos inmobiliarios.

Los factores que contribuyen a este aumento del interés por parte de los inversores son múltiples. Las solicitudes de acceso a la universidad han aumentado un 93% entre 2011 y 2017 y se espera que la demanda de estudios superiores se mantenga en los próximos años.

Los jóvenes españoles en edad de estudiar valoran mucho la opción de formarse. El paro juvenil se mantiene aún muy elevado, con un nivel de desempleo en el primer trimestre de 2018 de 32,3% entre los 20 y 24 años. Esto provoca un mayor interés por continuar formándose después de la educación secundaria, lo cual es, además, más viable en un entorno económico favorable.

Matriculaciones de extranjerosPor otro lado, la llegada de alumnos internacionales para cursar educación superior en nuestro país ha experimentado un continuo aumento en los últimos años. La educación universitaria en España se está convirtiendo en un mercado internacional en expansión, con un gran pronóstico de crecimiento. En el curso 2016-2017, el 7,25% de los estudiantes de grado, primer y segundo ciclo universitario y tercer ciclo han sido estudiantes internacionales, con un total de 97.000. Esto supone un incremento del 11% con respecto al curso anterior y de 30% con respecto al curso 2014-2015.

Además, España es el único país europeo, junto al Reino Unido, en registrar un balance positivo de estudiantes a través del programa Erasmus, con un mayor número de entradas que de salidas. El flujo neto registrado en 2014 fue de 5.695, con 42.558 estudiantes recibidos frente a los 36.842 enviados. En cuanto al número de estudiantes recibidos a través de este programa, nuestro país supera a otros como Francia, Alemania, Italia o Reino Unido.

Otros factores que contribuyen a despertar el interés de los estudiantes internacionales además del programa Erasmus y el Plan Bolonia son: el idioma (activo considerando relevante en el entorno profesional internacional debido a una mayor presencia de hispanohablantes); el atractivo turístico; la calidad de vida; el prestigio de las universidades españolas (entre las 500 primeras de The Times Higher Education World University Rankings se encuentran siete universidades españolas) y el coste de las matrículas.

El coste de los estudios superiores en España, que es inferior al del conjunto de los países de nuestro entorno, es un elemento importante de atracción de estudiantes extranjeros. En el curso académico 2016-2017, los precios públicos en la Comunidad de Madrid experimentaron un descenso del 5% en el grado y de en torno a 8% en el caso de los máster. Por eso se prevé que la demanda internacional motivada por unos costes atractivos siga aumentando en los próximos años.

El crecimiento del número de estudiantes alejados de sus hogares en los últimos años, ha provocado el consiguiente aumento de demanda de alojamiento. En España se ofertaban 93.500 plazas de alojamiento, entre residencias y colegios mayores para el curso 2015-2016. La tasa de provisión era de 2,32 estudiantes por cada cama, por lo que el déficit era de 123.398 plazas.

En 2017 se incrementó la oferta con 14 nuevos centros, hasta alcanzar los 1.484, lo que supone un aumento de 2.149 plazas. Se espera que la oferta de residencias privadas siga creciendo en los próximos años, debido a la progresiva demanda en un entorno donde se mantiene el interés por invertir.

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