• Un informe de Cushman & Wakefield muestra un aumento de los hoteles en propiedad y con contratos de alquiler, mientras que se estancan los hoteles en gestión y en franquicia

  • Crecen los contratos de alquiler y se reduce de forma notable la venta de activos

10 de mayo de 2019.- La diversificación de las operaciones de compraventa en el sector hotelero, hasta ahora centradas en Madrid y Barcelona, a Baleares, Canarias y ciudades más pequeñas y costa peninsular ha sido uno de los factores más relevantes que han protagonizado el año 2018 en este mercado, según el informe Marketbeat Hospitality elaborado por Cushman & Wakefield. El informe, que analiza los resultados de 100 cadenas hoteleras, tanto nacionales como internacionales con presencia en España,

Los principales actores de las operaciones realizadas en España durante 2018 siguen siendo principalmente los fondos de inversión y socimis, como en los últimos años. Entre las transacciones de 2018, destaca la compra de 46 hoteles de Hispania por parte de Blackstone, la compra por parte de Hispania de siete hoteles del portfolio de Alchemy Partners por 165 millones, la adquisición del 50% de participación de 9 hoteles de Hospes por parte de Gaw Capital y la compra de 9 hoteles del grupo Urvasco por parte de CBRE GIP y Pygmaplion Capital Advisers.

En cuanto a las características de las operaciones, ha sido un año que ha marcado el cambio de la compraventa de grandes paquetes a la búsqueda de producto más único y del inicio de una tendencia de desarrollo de producto desde cero. También los grupos hoteleros que operan desde España han iniciado un proceso de búsqueda de activos fuera de España, y esto se refleja en una reducción del número de activos en España y aumento en otros países de la Unión Europea.

Entre las principales conclusiones del informe de Cushman & Wakefield destaca el aumento de los hoteles en propiedad y de los establecimientos en régimen de alquiler, mientras que se estancan los hoteles en gestión y disminuyen los hoteles en franquicia con respecto a 2017. También se aprecia una reducción del número de activos en España de las cadenas hoteleras y el aumento en otros países de la Unión Europea.

Los contratos de alquiler han crecido en dos puntos porcentuales y se han reducido de forma notable las ventas de activos. Las operaciones de renta variable siguen siendo las protagonistas (representan el 39% del total) y se sitúan más de 12 puntos por encima del año anterior, en línea con la tendencia alcista de los últimos años. Por su parte, las operaciones con contratos de alquiler fijo también han repuntado 10 puntos porcentuales más con respecto al año anterior.

En el 54% de los contratos de alquiler fijo, la renta pactada se situó entre los 3.001 y los 9.000 euros por habitación y año, manteniendo los mismos niveles que en 2017. Sin embargo, destaca el incremento de contratos de rentas por encima de los 9.000 y 12.000 euros por habitación y año y la disminución de 10 puntos de los contratos con rentas inferiores a los 3.000 euros.

Las rentas con contratos de alquiler variable se han situado en el 40% de los casos entre los 3.001 y los 9.000 euros habitación /año, mientras que en las operaciones de más de 9.000 euros habitación /año han representado el 56%, con un incremento notable con respecto al ejercicio anterior.

Los contratos firmados bajo el modelo de renta variable han sido en el 54% de los casos en un porcentaje sobre el beneficio total de explotación y el 46% restante en un porcentaje sobre el total de ingresos. Estas cifras muestran un cambio de tendencia de este tipo de renta con respecto al año anterior, en el que el 42% de los contratos firmados fueron sobre el beneficio de explotación y el 58% sobre el total de los ingresos.

Por último, Cushman & Wakefield señala en su informe que durante el ejercicio 2018 no ha habido negociaciones de renta a la baja y que los contratos de management y franquicia, en los que el propietario asume el riesgo de las operaciones, han disminuido con respecto a 2017.