Sebastián Palacios

Director ejecutivo de Carmila

Acabamos de cumplir cinco años al frente del sector de los centros comerciales, y lo hacemos con un balance brillante. Doblamiento de la superficie de nuestra cartera, incremento de la tasa de ocupación del 20%, valor de nuestros activos triplicado, crecimiento orgánico medio anual del 13%…, unos resultados espectaculares que han permitido el rápido y sólido crecimiento de nuestra joven compañía. Este éxito se lo debemos a los más de 230 millones de clientes que visitan cada año nuestros centros y a los 2.800 comerciantes que en ellos explotan tiendas, los verdaderos dueños de nuestro negocio. Pero es también el resultado de una estrategia empresarial original que, desde el primer día de nuestra creación, ha diferenciado con nitidez a nuestra empresa de todos sus competidores.

Carmila no es una inmobiliaria clásica. Somos ante todo unos transformadores de activos. Y quizás debido a nuestra pertenencia al grupo Carrefour tenemos el  comercio en el corazón de nuestro día a día. Nuestra estrategia se ha apoyado sobre palancas como la renovación de nuestros centros comerciales, una acción en la que hemos invertido más de 100 millones de euros con la creación de un lenguaje propio, el “Aire de familia”, que ha supuesto la profunda modernización del recorrido cliente. La comercialización ha sido lógicamente otro de los pilares importantes de nuestra actividad. Una comercialización dinámica, proactiva, que ha configurado nuestros espacios a las exigencias actuales del cliente incorporando nuevas actividades y nuevas locomotoras comerciales. Un potente marketing digital y un ambicioso plan de adquisiciones han sido otros instrumentos importantes. Pero, lo que ha motivado principalmente nuestro éxito y nos ha distinguido, del resto de los actores de la industria de los centros comerciales,  han sido sin duda  la  innovación y  la omnicanalidad.

Para muchas compañías, la innovación no supera la mera declaración de intenciones. En nuestro caso ha sido una constante realidad. Todo ha partido de una concepción distinta de la relación con el comerciante, una relación entre arrendador y arrendatario hasta entonces basada en cuestiones exclusivamente inmobiliarias y a la que hemos sumado la dimensión del  comercio. Allí donde nuestros principales competidores hablan de renta, nosotros pensamos en términos de ventas. Una filosofía de inmobiliaria comerciante totalmente nueva.

Esta predisposición se percibe en muchas facetas de nuestra actividad. Entre todas ellas, me gustaría destacar el amplio catálogo de acciones e instrumentos que ofrecemos al comerciante para promocionar su establecimiento  e impulsar sus ventas. Contamos con el “kiosco de servicios”, que actúa como una agencia de marketing local y que fue galardonado con el premio 2018 a la “Mejor Campaña de Apoyo al Comerciante” por la AECC, con el  programa de fidelización del Club Carrefour, o con  la amplia oferta de formaciones que proponemos a nuestro comerciantes. Ofrecemos hasta un servicio personalizado de auditoria en el punto de venta que elabora planes de acción para la dinamización de los negocios. Pero nuestro ADN comerciante nos ha conducido mucho más allá. Ejemplo de ello ha sido la sociedad que hemos creado con Centros Ideal para la apertura y explotación de centros de estética en nuestros centros comerciales. Es la primera vez en nuestro país, que arrendador y arrendatario comparten íntegramente riesgos y beneficios de un negocio. Una aventura de la que nos sentimos muy orgullosos y que vamos a replicar en los próximos meses.

Carmila nació en un entorno digital, lo que ha cimentado nuestra  profunda convicción de que el retail de mañana será omnicanal o no será. Un retail donde mundo físico y online se completan, donde centro comercial y red están conectados para mayor satisfacción del cliente. Pensábamos que una inmobiliaria de tercera generación debía facilitar a sus comerciantes una puerta de entrada en este nuevo universo. Y para ello, nos podíamos apoyar sobre la fantástica data de nuestro grupo.

Hoy, nuestra compañía ofrece al comerciante numerosas herramientas y servicios digitales que han convertido nuestros centros en espacios conectados. Webs con diseños de última generación que constituyen magníficos escaparates digitales para cualquier comerciante, campañas de marketing online personalizadas que irrumpen en cualquier momento de la customer journey, reserva de productos y de servicios online que permiten al cliente seleccionar en la web lo que después comprará en el punto de venta, el  portal Néstor  que conecta de manera permanente al comerciante con Carmila, el marketplace de Carrefour, etc… El catálogo es amplio, con productos diversos, adaptados a todas las necesidades, con una eficacia probada, y lo que quizás sea más importante para muchos usuarios, totalmente gratuito.

Tras cinco años de existencia, Carmila inicia una nueva etapa cuyo guión está por escribir. En nuestra industria, donde quien manda es el cliente y donde las transformaciones se aceleran, nada está ganado de antemano. Somos muy conscientes de ello. Pero nos habita la profunda convicción de que los fundamentos de nuestro proyecto empresarial son los adecuados para afrontar los cambios de paradigma que nos asedian. Y eso alimenta nuestra confianza, y sobre todo, nuestra ilusión