José María Álvarez

Presidente de la Asociación Española de Oficinas (AEO)

El trabajo serio y riguroso realizado en los últimos años por la industria de las oficinas en España permite ser optimistas con respecto al presente y el futuro cercano de este sector inmobiliario. Si bien los fundamentales evolucionan favorablemente, no debemos olvidar que el volumen de contratación o las rentas, a pesar de la recuperación progresiva que se viene observando desde 2014, todavía no han alcanzado los valores de 2007. Además de la ubicación, la calidad del producto gana enteros en el ámbito nacional e internacional, siendo uno de los factores determinantes a la hora de tomar decisiones tanto en lo que respecta a la inversión como a la implantación de las empresas en los edificios. La tendencia de mercado es que las empresas buscan espacios cada vez más modernos, tecnológicos, flexibles y de calidad en el centro de las grandes ciudades, con buenas comunicaciones y los mejores servicios.

Uno de los factores que condicionan nuestro crecimiento y, por tanto, el futuro de nuestra industria, es la capacidad de atracción de nuevas empresas para que se ubiquen en España. Creo que somos conscientes que otras ciudades europeas están demostrando mayor capacidad para ello.

Madrid y Barcelona son ciudades con claras ventajas competitivas en términos de infraestructuras, costes de ubicación, oferta de educación superior y calidad de vida y, sin embargo, no están logrando de forma significativa que empresas multinacionales se instalen en ellas.

La realidad es que España tiene perfil internacional en ámbitos como la cultura, el turismo o la gastronomía, pero no lo tiene todavía como “país para trabajar”. Por ello, desde la Asociación Española de Oficinas (AEO) entendemos que un objetivo prioritario de la industria debe ser trabajar para atraer empresas extranjeras a nuestras ciudades. Obviamente esto debe realizarse en un entendimiento y colaboración con las administraciones públicas.

En este camino por recorrer, la transparencia y profesionalización del mercado son objetivos esenciales y, por ello, la AEO trabaja desde hace años en esta dirección; el lanzamiento del primer estándar para la medición de espacios de oficinas (Estándar AEO) y la definición y desarrollo del Modelo AEO para la Clasificación Técnica de Edificios de Oficinas, son elementos que contribuyen al prestigio y dinamización de nuestro mercado.

La iniciativa de la AEO de celebrar un evento los días 13, 14 y 15 del próximo noviembre en Madrid, Global WORKinPLACE Meeting (WIP2019), persigue un doble objetivo. De una parte, desarrollar un encuentro de ámbito internacional que congregará a líderes de diferentes sectores económicos y disciplinas de gestión empresarial vinculados a la industria de las oficinas. De otro, contribuir a la promoción de España como destino empresarial, dando visibilidad a las ventajas competitivas de nuestro país.

Como producto de nuestra industria, las oficinas han evolucionado en los últimos años desde lo que es un activo estrictamente inmobiliario a un activo estratégico que genera valor en muchas áreas de la gestión de las empresas. Ya sea con respecto a la identidad e imagen empresarial, la gestión, atracción o retención del talento, la transmisión de valores y cultura empresarial, las oficinas se han convertido en un nuevo activo estratégico empresarial.

WIP2019 apuesta por una visión 360º en sus contenidos y un enfoque centrado en el concepto de la Cultura del Trabajo, que trasciende la realidad estrictamente inmobiliaria de los edificios de oficinas. Bajo el lema “Leading Work Culture Transformation”, este evento internacional analizará y debatirá sobre la situación actual y el futuro de aspectos determinantes para el desarrollo de este mercado tales como el futuro de las ciudades en el siglo XXI, los nuevos paradigmas y valores del trabajo, el impacto de la digitalización y la innovación, o los retos en la gestión de los recursos humanos, entre otros.

El sector de oficinas puede contribuir a la necesaria evolución del modelo productivo de nuestro país con un foco claro en atraer grandes empresas y consolidar un empleo de calidad y estable. El desarrollo conjunto de estas actividades por el sector público y la iniciativa privada pueden impulsar el crecimiento de la Marca España, y por ende, el de nuestras ciudades, mejorando nuestra competitividad en el entorno europeo.

Las bondades del inmobiliario español son muchas, pero tenemos que ser capaces de mostrarlas al mundo. [ ] 

N.º 99 – Junio – julio 2019