Cuenta con el 5% del total de la oferta de campos de golf en Europa y con el 43% de la oferta de resorts de golf costeros, según datos de CBRE

19 de junio de 2019.- España es el segundo país en turismo a nivel global, y el primer destino de turismo del golf, siendo la costa mediterránea la zona de golf más consolidada en Europa. Además, alrededor del 2% de los turistas que vienen a España lo hacen expresamente para practicar este deporte, según señala un estudio de CBRE. Más aún, España cuenta aproximadamente con el 5% del total de la oferta europea y con el 43% de la oferta de resorts de golf costeros.

En concreto, 3 de los 10 mejores campos de Europa se encuentran en España, según el ranking “Top 100 Golf Courses”. Son PGA Catalunya, en Girona, Real Club Valderrama y Real Club de Golf Sotogrande, ambos en la provincia de Cádiz.

Por otro lado, el turismo del golf es uno de los más leales; un 65% de los turistas tiene en mente regresar a corto plazo. Asimismo, los turistas que se desplazan por el golf gastan de media más dinero por visita que otros turistas deportivos, además de alojarse durante más días en el país.

Adicionalmente, cabe destacar la gran ventaja competitiva de España en cuanto a las infraestructuras y el clima, percibida como la Florida europea. Madrid es la capital europea donde menos días de lluvia hay y tiene aproximadamente 3.000 horas de sol al año, más que cualquier otra capital europea.

Con todo ello, el sector de los campos de golf en España presenta una gran oportunidad ya que, en la actualidad, aproximadamente el 20% de del mercado de los campos de golf en España se encuentra controlado por propietarios no naturales. Se trata principalmente de entidades financieras que heredaron estos activos como pago de deudas hipotecarias contraídas durante la última crisis financiera, los cuales están dispuestos a vender el activo por debajo de los niveles de mercado para eliminarlo de sus balances por no encajar en sus estrategias, según muestra el estudio de CBRE.

Según afirma Javier Caro, director de Advisory & Specialist Markets de CBRE Valuation Advisory “Al tratarse de un mercado altamente fragmentado, sin operadores principales, hay espacio suficiente para una consolidación que profesionalice el sector de los campos de golf. La ventaja existente para los inversores es que se trata de activos con muy bajo rendimiento debido a la gestión no profesional y esta serie de factores brinda a los inversores la oportunidad de liderar la industria mediante el desarrollo de su conocimiento y experiencia”.

Cabe destacar que dentro de esta consolidación va a jugar un papel clave el reposicionamiento de los campos. Ya existen proyectos cuya oferta de servicios y público objetivo se ha modificado en un intento de incrementar su atractivo en un mercado en constante cambio, ya que no hay capacidad para nuevos desarrollos a corto plazo. La tendencia es convertir el golf en una experiencia social más significativa, convirtiendo el campo de golf en un espacio más accesible y una experiencia social más atractiva, incluso para las personas que no practican el deporte. Para promover estas ideas y nuevos proyectos, será necesaria una continua innovación. Debido a la inclusión del golf como deporte olímpico, y el auge de la industria del bienestar, actualmente hay más potenciales jugadores que nunca.