Alberto Larrazábal

Director Industrial & Logística de CBRE España

El sector del comercio electrónico continúa creciendo en España, con una facturación de 28.000 millones de euros hasta el tercer trimestre de 2018, lo que supone un crecimiento interanual del 30%, según los últimos datos dados a conocer por la CNMC. Sin embargo, esta cifra solo representa un 4,8% del total de las ventas minoristas, lo que implica una baja penetración en comparación con otros países como Reino Unido (17,1%), Holanda (12,7%), Irlanda (11,4%) o Alemania (11%), según datos oficiales.

El avance del e-commerce en España se concretará a través de la expansión territorial hacia las zonas rurales, y no solo hacia los principales núcleos de población, como había ocurrido anteriormente. Además, todo indica a que el volumen de ventas continuará creciendo año tras año.

Destacan dos factores del comercio electrónico que lograrán que la logística del e-commerce mantenga un ritmo ascendente. Por un lado, una mayor cobertura geográfica y, por otro, la incorporación de nuevos bienes al hábito de compra online. Lo que implica que el comportamiento de los usuarios influye de forma directa en la correlación existente entre el sector logístico y el e-commerce.

Según la CNMC, el porcentaje de internautas españoles que realizaron alguna compra a través de internet ha crecido notablemente en los últimos años. Durante el primer semestre de 2018, se alcanzó un 44,5% de internautas compradores entre los encuestados. De ellos, un 88% recibió el paquete en su domicilio, lo que pone en valor la preferencia de los usuarios en cuanto al destino seleccionado.

Los clientes de las empresas logísticas parecen cada vez más satisfechos con los servicios ofrecidos. Un 46% de los compradores encuestados notó alguna mejoría en los plazos de entrega, lo que pone de manifiesto el esfuerzo de las compañías por completar las entregas de la manera más rápida y eficiente posible. Sin embargo, todavía hay aspectos en los que el sector necesita mejorar, especialmente, en cuanto a gastos de envío y la facilidad en la devolución.

Las plataformas logísticas de ámbito local y nacional se han convertido en el primer eje de atracción para los inversores y promotores logísticos, tanto nacionales como internacionales, debido al creciente auge del comercio electrónico y la importancia de la logística de la última milla.

Las plataformas locales, que satisfacen el suministro a las tiendas del centro de la ciudad, así como entregas rápidas B2C, facilitan la disminución de plazos de entrega en las ciudades. En cuanto a las plataformas nacionales, son las preferidas para el almacenaje de productos de baja rotación, que se distribuyen posteriormente a las plataformas ubicadas en la zona local.

La zona centro de España registró una contratación de cerca de 30.000 m² en operaciones de distribución local, de un total de 73.700 m², durante el primer trimestre de 2019. En Cataluña la contratación total aumentó en un 18% respecto al mismo periodo del año anterior, con una desocupación de naves en el primer anillo de Barcelona por debajo del 1%.

Valencia ocupa el tercer puesto debido a su elevada actividad, lo que ha evidenciado una creciente falta de superficies disponibles en el mercado logístico. Según una encuesta a inversores y promotores logísticos, Valencia es el tercer destino logístico favorito para el 77% de los encuestados (sólo por detrás de Madrid y Barcelona).

En este contexto, se observa una cierta transformación en la superficie y la ubicación de los centros logísticos, y aumenta el interés por las PDU’s, pequeñas plataformas capaces de absorber volúmenes limitados de stock por la noche, y desde las cuales se pueden realizar repartos por toda la urbe a lo largo del día, cubriendo así las necesidades logísticas de la última milla. Aunque no se deben olvidar las grandes naves ubicadas en el ámbito nacional, que siguen siendo fundamentales en las cadenas de suministro de las grandes empresas.

Además de los puntos clave mencionados, Málaga, Zaragoza, Bilbao y Sevilla se han convertido en polos logísticos de especial relevancia que atraen inversores del ámbito nacional e internacional. Sin embargo, la escasez de producto de calidad y la falta de solares finalistas ha afectado a su situación de alza en los últimos tiempos, por lo que se están desarrollando suelo destinado a nuevos proyectos en los cuatro polos.

Debido a los cambios ocurridos en los últimos tiempos, el sector logístico e industrial ha llevado a cabo diversas transformaciones para adaptarse y afrontar los nuevos tipos de demanda. Los aspectos que más valoran los inversores a la hora de buscar una nave o desarrollar una nueva, más allá de su ubicación y comunicaciones, son los parámetros técnicos. Aun así, sorprende observar que los aspectos relacionados con tecnología y sostenibilidad no son tan importantes en España como el resto, aunque se espera que en los próximos años pasen a ser fundamentales.

España, a pesar de ir por detrás de otros países europeos en relación a las ventas por internet, ha registrado en los últimos años una tasa media de crecimiento anual en torno al 24%, por lo que seguirán sucediendo cambios en el sector logístico, respondiendo a una mayor necesidad de inmuebles logísticos, así como necesidades del interior de los centros.

Con la vista puesta en el futuro, el sector deberá apostar por almacenes mejor equipados tecnológicamente, que incluyan sistemas automatizados para responder de forma más eficiente a esta nueva era de la llamada logística del e-commerce. Además, las ciudades principales para invertir en los próximos años seguirán siendo Madrid, para el 96% de los encuestados, y Barcelona, para el 81%, según una encuesta realizada a inversores y promotores logísticos en 2018. [ ]

N.º 99 – Junio – julio 2019