Eduardo-MartínEduardo Martín Alba

Ingeniero & Consultor

Hoy podemos decir que el sector de la construcción y por “ende” la industria inmobiliaria en todo su conjunto está experimentado una transformación positiva y de cambio transversal en todos y cada uno de sus procesos de desarrollo, gracias al empleo de nuevas disciplinas de trabajo, a la irrupción de novedosas herramientas y metodologías de procesos, a sistemas de gestión, comunicación y relación entre los clientes y los agentes que intervienen en cada una de sus diferentes fases y etapas dentro del ciclo de vida de un activo inmobiliario.

El pasado de la industria de la construcción ya no volverá a ser igual que antes. Hoy tenemos un presente tecnológico e innovador muy favorable, lleno de cambios y de transformaciones digitales extremadamente rápidas, con grandes retos y excelentes oportunidades de negocio liderado principalmente por los fondos de inversión y empresas patrimonialistas.

Las empresas del sector Inmobiliario que deseen crecer y avanzar hacia ese futuro cada vez más industrial y disruptivo, deberán de transformar, adaptarse e implantar nuevos procesos dentro de sus equipos de trabajo, creando nuevos roles en sus recursos humanos con formas de comunicación y relación muy diferenciadas de colaboración. Todas aquellas compañías que no se adapten y no implementen este @ADN estarán llamadas al fracaso y a su desaparición.

Citamos algunos de éstos emergentes modelos y sistemas en la industria de la construcción; Tecnología BIM, Metodología LPS, LC, Sistema de Relación IPD y CRM´s; todos ellos bajo un entorno colaborativo y multidisciplinar de equipos humanos conectados tecnológicamente mediante plataformas telemáticas y liderados bajo la figura de organigramas funcionales según la cadena de mando que se definan para cada uno de las partes o fases de un proceso.

La tecnología BIM ya es presente y su uso estará más presente en nuestras construcciones. Se entiende como parte del negocio en un marco de referencia común empleando un Sistema de Gestión de Información Gráfica 3D y Bases de Datos Parametrizadas, de forma colaborativa y multidisciplinar entre equipos liderados bajo la figura del BIM Manager.

Aplicando metodologías de gestión eficientes podemos desarrollar estrategias integrales en los procesos. La modelización de la edificación 3D genera valor en todas y cada una de las etapas del ciclo de vida inmobiliario: desde su conceptualización hasta una posible intermediación o transacción final del activo.

Hoy podemos leer en los medios de comunicación noticias de éxito de cómo algunas de las empresas promotoras y constructoras más relevantes del sector inmobiliario ya han implantado estas herramientas y metodologías de trabajo, que ayudan a los clientes a controlar y vigilar en toda la fase del ciclo de vida del proyecto y sus obras los procesos y ejecuciones optimizando los recursos disponibles, aumentando la transparencia, mejorando y reduciendo significativamente los plazos y tiempos de entrega, disminuyendo los costes de producción, aumentando las calidades de sus proyectos, disminuyendo los riesgos de interacciones futuras, y en definitiva aumentando la productividad y eficiencia del entregable final. Todo ello pretende facilitar la toma de decisiones a los agentes que intervienen, ayudando a identificar principalmente los posibles riesgos, errores, desviaciones, desajustes, interacciones y colisiones aumentando la capacidad de respuesta frente a un menor coste, en una fase temprana (fase virtual). Tener un sistema de gestión de información 3D y bases de datos asociadas de manera planificada, organizada, y estructurada garantiza una forma diferenciadora y colaborativa de trabajar y agiliza la mejora del seguimiento, control, coordinación, ejecución, explotación y post-venta.

Se trata de detectar y eliminar los procesos improductivos para aumentar así la eficiencia, la sostenibilidad, la seguridad, la calidad y la rentabilidad del proyecto reduciendo las incertidumbres y variaciones futuras no esperadas. Como es lógico todos los cambios llevan su proceso de adaptación e integración en los recursos humanos. La tecnología avanza con fuerza y rapidez. El reto es cambiar la metodología de trabajo de las personas de manera colaborativa y en un tiempo real.

BIM posibilita la interacción de personas y herramientas desarrollando un modelo virtual 3D que posibilita la detección y corrección de errores durante la fase de diseño del proyecto anticipándonos a la construcción de la obra. En definitiva redistribuir la carga de trabajo en el ciclo de vida del proyecto.

Considero la figura del BIM Manager como un agente colaborador e integrador de sistemas que dé apoyo a la figura del Project Manager en su faceta como Director Integral del Proyecto. Ambos roles deben ser compatibles, flexibles y adaptados a las necesidades propias de cada proyecto y siempre en función de los objetivos y metas marcados por la Propiedad.

Apuesto y creo de manera importante por las “nuevas tecnologías BIM”, y por la industrialización del sector inmobiliario. Las empresas deben afrontar con rigor y profesionalidad estos cambios. Deben fomentar la formación e información de sus equipos e invertir en transformar sus procesos de trabajo. Por último cito a dos colaboradores y arquitectos BIM: a Javier Alejo Hernández Ayllón de #CICE Escuela Profesional de Nuevas Tecnologías SA. y a Pablo Cordero Torres de #SGS Tecnos SA., como referentes y precursores de este cambio. [ ]

Nº 93 – Junio- Julio  2018