David_Rodríguez---Fundación-LaboralDavid Rodríguez

Asesor técnico de BIM de la Fundación Laboral de la Construcción

Como es conocido, la sostenibilidad abarca aspectos sociales, económicos y ambientales para promover un desarrollo sostenible del planeta. La industria de la construcción consume alrededor del 50% de los recursos mundiales de materiales; el 45% de la energía generada se utiliza para calentar, iluminar y ventilar edificios y el 5% para construirlos; el 40% del agua utilizada en el mundo se destina a abastecer las instalaciones sanitarias y otros usos del edificio; el 60% de la tierra cultivable que deja de utilizarse para la agricultura se utiliza para la construcción, y el 70% de los productos madereros mundiales se dedica a la construcción de edificios (según datos de “Rough guide to sustainability” 3ª ed., 2009. Edwards, Brian; RBA Enterprises).

Ante este panorama y teniendo también en cuenta que el sector moviliza el 10% de la economía mundial, la industria de la construcción debe procurar que todos los agentes que intervienen en ella desempeñen su actividad dirigida hacia una Construcción Sostenible, entendida como “la creación y gestión de edificios saludables basados en principios ecológicos y en el uso eficiente de los recursos”.

El sector de la construcción necesita para el desarrollo de sus actividades propias un incremento del consumo de materiales, en la medida en la que las exigencias de rendimientos y servicios de aquellos activos que construimos con dichos materiales son cada vez mayores (materiales y sistemas constructivos que ofrezcan mejores prestaciones).

Tanto durante la fase de construcción, como en los procesos de remodelación y, por supuesto, durante la demolición o derribo, se generan gran cantidad de residuos, en gran parte reciclables e incluso reutilizables. Contamos, además, con que la mayor parte de estos residuos generados son considerados no peligrosos (casos como los del fibrocemento no son usuales en los materiales empleados en la construcción). No obstante, la realidad nos dice que la cantidad de estos residuos que entran de nuevo en la cadena de producción es escasa.

Para invertir esta situación, los técnicos deben tener en cuenta la reutilización y reciclaje de materiales desde la etapa de diseño y redacción del proyecto; las constructoras tomarán las medidas oportunas para el tratamiento de residuos, y los fabricantes considerarán el ciclo completo de los materiales que fabrican pensando en su posible uso futuro.

Por otro lado, ya son objeto de análisis de forma habitual los factores que actúan en las emisiones de los edificios: la demanda de energía necesaria para conseguir la habitabilidad, la eficiencia de las fuentes de energía utilizada y la gestión del uso del edificio. El objetivo planteado para alcanzar la sostenibilidad deseada pasa por la máxima eficiencia energética, el aprovechamiento de las energías renovables y las emisiones derivadas del uso casi nulas (0 emisiones).

¿Cómo puede contribuir BIM a avanzar en este tránsito hacia una construcción cada vez más sostenible? Para gestionar una construcción sostenible necesitamos más información vinculada a través de todo el ciclo de vida del edificio. La concepción global del proyecto constructivo, que abarca las fases de diseño, construcción y gestión y mantenimiento del activo, se ve favorecida por el uso de procesos desarrollados bajo la metodología BIM basados en la transmisión de información.

BIM facilita la práctica integrada desde fases tempranas del diseño, permitiendo la intervención de un mayor número de agentes implicados en todo el ciclo de vida, posibilitando la toma de decisiones previas sobre factores de impacto ambiental o energético.

La posibilidad que nos ofrece BIM de realizar simulaciones y análisis del comportamiento energético del edificio, uno de los aspectos más interesantes de la llamada dimensión 6D, así como de la gestión de recursos durante la construcción, nos permite optimizar el consumo de energía y reducir el impacto medioambiental. También con los modelos BIM adecuados podemos abordar la dimensión conocida como 7D para la gestión del uso y mantenimiento, el análisis del ciclo de vida, la gestión de espacios y servicios asociados, las simulaciones de uso o las operaciones de remodelación o rehabilitación. [ ]

Nº 91 – Marzo – Abril  2018