Víctor Fúster Olábarri

 Industrial & Logística. Capital Markets. Catella

 Según el Banco de España, “la economía española conserva una mayor fortaleza en contraste con la debilidad relativa del área euro. El PIB sigue avanzando a una velocidad que duplica la de la Eurozona”. Una afirmación esclarecedora que demuestra que nuestra economía no sólo se consolida, sino que es una de las más solventes de la Unión Europea.

Los profesionales que nos dedicamos al sector logístico coincidimos en que nuestro mercado vive un periodo de crecimiento notable y expansión que, debido a una serie de factores claves, tiene visos de seguir creciendo de forma continuada durante los próximos años. Un hecho que evidentemente no ha pasado desapercibido a los inversores.

El año pasado la inversión en logística se situaba en torno a los 1.400 millones de euros, un dato muy positivo que confirma el gran peso que el sector tiene sobre nuestra economía. Los mercados de Madrid y Barcelona se han afianzado como los centros logísticos más relevantes de España acaparando la gran mayoría de la inversión; sin olvidarnos de Valencia y Zaragoza que, por su enclave estratégico, durante este periodo, también se han afianzado como un eje logístico importante.

Respecto a este año 2019 seguimos siendo optimistas. Según todos los indicadores parece que la inversión en este sector se va a mantener en registros similares al ejercicio anterior (en el primer semestre se ha registrado una inversión en torno a los 500 millones de euros), lo que supone la consolidación definitiva de un sector que hasta hace poco era considerado “menor” con relación al total de inversión inmobiliaria y respecto a otros segmentos como el residencial, el retail o las oficinas.

El gran aumento de contratación e inversiones de espacios logísticos se debe principalmente al incremento del consumo, la necesidad que existía de activos con estándares de logística modernos en primeras coronas y de plataformas de gran superficie o big hubs en terceras coronas, el e-commerce y, en definitiva, a las atractivas rentabilidades que, cada vez más, captan la atención de los inversores nacionales e internacionales.

En España, el e-commerce representa un porcentaje en torno al 5% del total de ventas (frente a más del 10% que representa Estados Unidos), lo que también nos hace presuponer que el margen que nos queda hasta alcanzar cifras similares a las de Estados Unidos o algunos países de Asia es amplio; una capacidad que sin duda alguna necesitará de la logística para seguir creciendo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta también la reacción del mercado logístico a la amplia oferta existente y en desarrollo en mercados relevantes como, por ejemplo, el de Madrid.

Por todas estas razones desde Catella hemos hecho una apuesta definitiva por este sector que consideramos estratégico y, sobre todo, de futuro. En la actualidad ofrecemos a nuestros clientes un conocimiento exhaustivo del mercado logístico español. Un empeño que nos ha permitido asesorar operaciones tan relevantes como, por ejemplo, la compra por parte de Árima Real Estate (Socimi dirigida por Luis López Herrera- Oria) de una plataforma logística de frío con una superficie total construida de 26.000 metros cuadrados en San Agustín de Guadalix y ocupada en su totalidad por Eroski.

En definitiva, el sector logístico se está convirtiendo poco a poco en un segmento crucial a nivel global. Dentro de muy poco y gracias a la relevancia que irremediablemente irá adquiriendo el e-commerce, la logística pasará de ser el “hermano pequeño” del inmobiliario a trascender y convertirse en un elemento vital y estratégico para el funcionamiento de cualquier país. [ ]

N.º 99 – Junio – julio 2019